Todo amor... Así son Puket y Hio... Dependientes del cariño y el calor humano. Siempre encima tuyo para esas largas siestas de media tarde... Llegan, suben, se apoyan en tu pecho y... a ronronear... Hasta que llega el momento del juego. Es entonces cuando empiezan a correr por la casa como locos, esperando que les persigas para jugar con ellos...
Que amor de criaturas!!! |